Estos días de invierno sensibilizan mi piel, me despierta la tibieza de su risa, los sonidos que llegan de la casa, los aromas a café, tostadas, leche derramada, me acurrucó entre las sábanas, alguien me arropa, siento que vuelvo a ser niña.
La alarma suena, no deseo escucharla, quiero apagarla, me cuesta salir de la cama para sumergirme al mundo, necesito un momento más de tibieza, de sueños pasados.
Me llaman, ya no puedo deshoir el llamado, lista para ir hacia mis obligaciones, paseo mi imagen frente al espejo, mientras me quito la última pereza tibia de la mañana.
Mi ropa espera por mi, comienzo a vestirme con parsimonia, la suavidad de la ropa de invierno me produce placer, esa inconfundible sensación de abrigo vuelve a estremecerme.
El invierno es como comor dentro de una caparazón, nos cubrimos del frío, del viento, nos cubrimos de todo, nos metemos muy dentro nuestro, donde encontramos recuerdos de otros inviernos pasados.
Desayuno en silencio, mientras los sabores de mermelada se confunden con mi somnolencia, no tengo prisa, dejo que mi boca deglute despacio las tostadas, no pienso en nada, solo estoy en medio de este día de invierno.
Miro los leños encendidos, tomo mi abrigo y salgo, todo está vacío, el patio, la calle, los árboles tan despejados, sin hojas, parecen llorar, veo un nido desprotegido, pienso que le sucede a las personas en estos días de invierno? Parecen haber desaparecido, sonrio pensando en mí regreso, recuerdo que tengo que pasar por la librería, me recomendaron "Los ritos del agua".
Ha pasado un día más de este invierno, ha sido un buen día, con mi libro en la mano cruzo la galería, me siento tan bien, solo deseo llegar a casa, imagino el crepitar de los leños, me veo frente al fuego , leyendo, huyendo del mundo, solo miro a mi alrededor de vez en cuando, la misma pregunta, que hace la gente en un día de invierno? Hoy ha sido esos días de invierno en que me he metido en mi caparazón sin dejar de pensar en el regreso, con mi libro en la mano, estoy frente al fuego, miro a mi alrededor , siento que el mundo quedó allá afuera, la alegría me invade, hay mucha calma en mi alma y en mi.

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