jueves, 27 de junio de 2019

Días de invierno

Estos días de invierno sensibilizan mi piel, me despierta la tibieza de su risa, los sonidos que llegan de la casa, los aromas a café, tostadas, leche derramada, me acurrucó entre las sábanas, alguien me arropa, siento que vuelvo a ser niña.
La alarma suena, no deseo escucharla, quiero apagarla, me cuesta salir de la cama para sumergirme al mundo, necesito un momento más de tibieza, de sueños pasados.
Me llaman, ya no puedo deshoir el llamado, lista para ir hacia mis obligaciones, paseo mi imagen frente al espejo, mientras me quito la última pereza tibia de la mañana.
Mi ropa espera por mi, comienzo a vestirme con parsimonia, la suavidad de la ropa de invierno me produce placer, esa inconfundible sensación de abrigo vuelve a estremecerme.
El invierno es como comor dentro de una caparazón, nos cubrimos del frío, del viento, nos cubrimos de todo, nos metemos muy dentro nuestro, donde encontramos recuerdos de otros inviernos pasados.
Desayuno en silencio, mientras los sabores de mermelada se confunden con mi somnolencia, no tengo prisa, dejo que mi boca deglute despacio las tostadas, no pienso en nada, solo estoy en medio de este día de invierno.
Miro los leños encendidos, tomo mi abrigo y salgo, todo está vacío, el patio, la calle, los árboles tan despejados, sin hojas, parecen llorar, veo un nido desprotegido, pienso que le sucede a las personas en estos días de invierno? Parecen haber desaparecido, sonrio pensando en mí regreso, recuerdo que tengo que pasar por la librería, me recomendaron "Los ritos del agua".
Ha pasado un día más de este invierno, ha sido un buen día, con mi libro en la mano cruzo la galería, me siento tan bien, solo deseo llegar a casa, imagino el crepitar de los leños, me veo frente al fuego , leyendo, huyendo del mundo, solo miro a mi alrededor de vez en cuando, la misma pregunta, que hace la gente en un día de invierno? Hoy ha sido esos días de invierno en que me he metido en mi caparazón sin dejar de pensar en el regreso, con mi libro en la mano, estoy frente al fuego, miro a mi alrededor , siento que el mundo quedó allá afuera, la alegría me invade, hay mucha calma en mi alma y en mi.

miércoles, 19 de junio de 2019

Tiempo

El tiempo, infalible, fatal, sigue su incansable paso, sin detenerse un momento, deja atrás todo lo que toca, todo lo que no debería pasar.
En estos días he mirado mucho a mi alrededor, las hojas en el parque ya mustias, casi han perdido su color amarillo, ya el otoño, mi otoño, está culminando, el tiempo no detiene su andar, cruel, sin  escuchar siquiera mi pedido, "detente, solo un poco más".
El tiempo se ha llevado consigo tantos otoños, este también, siento que me quedaron muchas cosas por vivir en el, lo he disfrutado es cierto, como casi todos los otoños, así mismo siento que me quedaron muchos versos por escribir, muchos sueños que perseguir, muchos momentos que atesorar, no es posible en un solo otoño edificar mil ilusiones, el tiempo se lleva mis emociones, como se lleva las horas alegres, dejando lugares vacíos, solo puedo guardar en mi cajita de recuerdos los mejores momentos, las mejores palabras, los mejores versos, las mejores canciones.
Otro otoño que pasa dejando una lágrima pintada en el vidrio, una caricia furtiva, un abrazo interminable, una cena compartida, un tiempo que pasa sin detener su marcha.
El otoño fue como un cuento de duendes y princesas, mágico, soñado, quedarán tantas cosas en el ,  que el tiempo no podra borrar...

lunes, 17 de junio de 2019

Gotas de miel

Gotas brillantes golpean el cristal, me mojan por fuera, me estremecen con su golpeteo, salpican el suelo, me salpican el alma.
Tienen brillo, tienen sabor dulce, son como gotas de miel, me deslumbran con su inigual sonido, cual música de piano en una noche enamorada.
Gotas que me distraen de mi lectura, el libro espera con su página marcada, no recuerdo lo leído, las gotas me distraen todo el tiempo, no puedo dejar de verlas, son gotas de miel.
Gotas que rebotan, que suenan en el suelo, mojan el vidrio, mojan el sendero, mojan mi alma, son campanitas que brillan, se tornan sublimes para mí , extasiada me quedo observando, quiero saber de dónde vienen, no quiero dejar de verlas, dejo el libro con la página marcada, me voy a buscar las gotas con sabor a miel, salgo, me dejó mojar, me sublevan mis sentidos, y giro, giro sobre mis pies mojados, salto, río, las gotas giran conmigo, saltan conmigo, rien conmigo, gotas de miel me acarician, despeinan mi pelo, me entremezclo con ellas, estoy con ellas, caen sobre mi, sobre el suelo, me rodean, son cientos, son miles, son gotas de miel.

Lluvia en otoño

Llueve en mis pensamientos y en tu tristeza, miro hacia afuera queriendo evitar mis sentimientos, mezcla de calma y pena.
Llueve en esta tarde de otoño, parece que solo yo la veo, me detengo a observar, nadie lo nota? Estamos debajo de una lluvia que moja la integridad de mi existencia y se extiende hacia la tuya, la de todos, la de nosotros, nadie se da cuenta, siguen con sus pobres vidas, sin detenerse a pensar que significa para mí y para ti esta lluvia de otoño...
Así me instaló con mis ideas alborotadas y escribo para mí, para ti, no estoy consciente de lo que escribo, solo lo hago, porque mis pensamientos surgen , no quiero oprimir los, necesito inmortalizar este momento en una hoja de papel, por tantas lluvias de otoño por venir, por tu angustia, por mi alegría, por lo que sucede a nuestro alrededor, por una tarde de lluvia en otoño.

jueves, 13 de junio de 2019

Tardes amarillas

En estas tardes de otoño, donde todo se cubre de hojas, me siento bajo el árbol desnudo que hace de símbolo de este día de débil llovizna, que hace de ese manto de amarillas hojas pegajosas un lugar para poder alegrar el alma y la piel, toda atrapada por aromas, colores, ruidos, bichitos que escapan a refugiarse, algún pájaro osado que sale del nido y canta como saludandome.
Todo es maravilloso, todo es tan perfecto que debería de ser eterno, toda una vida dedicada a mirar el otoño desde mi ventana por la mañana, sentir la llovizna humedecer mi pelo, jugar entre hojas pegajosas, que maravilla, es estar con la parsimonia de una de esas tardes amarillas.
Un día sin sol, alguna voz del interior de la casa me distrae, nadie siente el otoño como lo siento yo, ya es hora de regresar, a la realidad, al cemento, al sitio de la sociedad que menos me gusta, a vestirme de realidad, me llevo en mis retinas este cuadro de tardes amarillas, aletargadas horas que pasan sin tiempo, las hojas caen en el almanaque, cuando el otoño prometía quedarse.

miércoles, 12 de junio de 2019

El ciclo de la vida

Porque fui el sueño que una vez soñaste, porque me tomaste en tus brazos cuando aún no sabías como sucedió, porque fuiste solo un hombre que manifestó sus inseguridades cuando se dio cuenta de que era pequeño ante tal síntoma de vida que latía junto a él.
No supo cómo fue que sucedió , ya estaba ahí , no supo que hacer , su amor fue más fuerte, siempre de pie, siempre agradeciendo haber colaborado a extender el ciclo de la vida, un nuevo eslabón en su cadena, solo pudo abarcar el esfuerzo y la necesidad de una nueva vida que lo notificaba de la gran responsabilidad que ahora tenía.
Desde ese día a la fecha, nos complementamos de manera de que ese ciclo de la vida se cumpla en su totalidad, tengo tu mirada, tu mismo paso, tus costumbres, tus valores, tantas cosas que todavía no se dónde terminas tú y donde comienzo yo.
Amigos, de largas charlas, de risas, de mirar pelis que no te gustan pero con tal de complacerme miras con satisfacción, y luego vienen los comentarios, porque conmigo no es fácil , y contigo no es fácil, cuestionador es de oficio, y analistas por vocación.

viernes, 7 de junio de 2019

Un bello desastre en el universo

Hemos sido la causalidad de un destino que conspiró en unir dos desaciertos , el tuyo y el mío, una combinación de suertes desencontradas.
La luna miro al sol, y pensó somos dos bellos desastres del universo, nada puede dejar de suceder, cuando sucede. La luna no puede dejar de mirar al sol, y este se suma a esa contemplación, así de vez en cuando se eclipsan.
Las bifurcaciones de la vida lleva a errar el camino del encuentro, se nos escapa el día, se aleja la noche, no hay posibilidad de detener el atardecer hasta que amanezca, no hay manera de que el sol permanezca hasta que salga la luna, se contemplan en medio de estrellas, y constelaciones brillantes, siempre alineados en un mismo espacio, donde no hay lugar para nadie más, la luna espera encontrar al sol en algún eclipse , el sol espera asomarse para ver a la luna en medio de estelas luminosas, el mar sabe de estos encuentros secretos entre el sol y la luna, y mece en su lecho la imagen de ambos.

jueves, 6 de junio de 2019

Vida de mi vida

Cuando vivimos sin tener que reprocharnos, ni arrepentirnos de nada, la vida pasa sin molestarnos, tenemos la certeza de haber hecho lo correcto.
Cuando hemos necesitado ayuda y no la recibimos, podemos alegrarnos de no deberle nada a nadie, la vida nos puso obstáculos y fuimos lo suficientemente capaces de saltarlos.
Cuando no pude caminar, estire mi mano me encontré con el vacío y la soledad, hoy que estoy de pie, puedo decir , lo hice yo, me sostuve, me tomé la mano, no hubiese tenido valor de otra manera.
Cuando la vida me besó en la frente y me pidió un esfuerzo doble, ahí estuve , sostuve una mano, puse mi oído , mis palabras, pisé los senderos oscuros dejados por padecientes , nunca tuve miedo.
Cuando me lastimaron, me gritaron, me destrataron, quede en silencio, pensando en que llegara el día en que los que mal hicieron, solo mal recibirán, no he aprendido a perdonar y tengo buena memoria.
Cuando los días de otoño se tornan tan bellos, tan cálidos, tan perceptibles a mis sentidos, la vida me permite compartir momentos bellos junto a personas que son mi vida misma, entonces, comprendo porque estoy viviendo aún..

martes, 4 de junio de 2019

Pisando fuerte

El mejor otoño está sucediendo ahora, se siente profundo, se huele en el aire, las hojas secas muestran un paisaje inevitable, tengo que sumergirme en el, camino sin prisa, pisando fuerte, sobre ese manto amarillo que parece reír, parece que sienten cosquillas.
Es una manifestación de silencios, dentro de mi se sienten motivos para estar en sintonía con la belleza del lugar, la vida misma pasa en este momento, quiero enmarcarla, necesito inmortalizar la, deseo aprisionarla en mi pecho, muy junto a mi, muy cerca de mi corazón.
Todo pasa, el día, el otoño, las hojas secas, solo queda mi alegría en ese lugar, mi risa hace eco, mis pasos se escuchan como compares de una melodía, pienso, "pisando fuerte" así voy por la vida, "pisando fuerte".