Tal vez el quiso lanzar hojas al aire, ver hacia dónde se las llevaba el viento en la tarde de sus sueños anhelados.
Ella pretendía no dejar nada al azar, quería ser su mejor canción, su sueño a concretar, su verdad, su realidad.
Tal vez el sentía el miedo en la piel, dejar que fluya su pasión en un abrazo postergado , tal vez sus planes eran andar por caminos imprevistos.
Ella lo miró como solía hacerlo, en silencio, envolviéndolo en sus pensamientos, lo sintió ajeno a sus deseos, tan lejos de su mundo, sin pensar le dijo que era feliz.
Tal vez el no creyó , pero dejo que el sol los abrace, con sus rayos, y la luna con ese misterio tan particular, digno de asombro, la sintió volátil, como las hojas arrojadas al viento, y voló con ella.
Ella pensaba en el día que culminaba, en la noche sin luna, extrañándolos, el cielo oscurecía, la luna no se reflejaba en la fuente, triste, la luna no iluminaba su pelo, tal vez como el ,se ha ido, ya en la lejanía podía comprender sus sueños.

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