En el atardecer percibo tu llegada, te pienso a la distancia, temeroso , transitando mi mismo destino.
En el atardecer te siento cerca, como la brisa que besa mi rostro de vez en cuando , estiro mi mano esperando rozarte.
En el atardecer estás en mi mente, estas en mi piel, estas en mi corazón, latidos que alcanzan mis sentidos en rebelión.
En el atardecer te espero, te envío mis pensamientos que tan bien se llevan con los tuyos, te escucho en el silencio, en el aire que respiro estás coincidiendo, como coinciden las piezas de un puzzle.
En el atardecer te escribo con palabras que solo tú comprendes, con dulce melancolía como una lágrima que nunca termina de caer, y queda esperando en la mejilla para ser secada con besos de ilusión, tan dulces como tus palabras.
En el atardecer dejo mi ropaje colgado en la rama de canela y me introduzco en la memoria de tu pasión, sin pudor, con la fragancia de este atardecer que nos está esperando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario