Hay que entender que muchos suelen ser camino, unos pocos destino. Soñemos que volvemos a pisar descalzos la arena, sentir la tibieza del sol y la humedad del sereno, sobre el manto humedo de la mañana con el alma nuevamente desnuda, con la alegria de alcanzar el horizonte.
Es importante caminar juntos y de la mano, mirando al horizonte, allá donde se crean las olas, donde duerne el sol, donde la utopía del amor sirve para continuar remando.
Yo no se cuando sera solo se que sucedera, algun dia, alcanzaremos el horizonte que hoy vemos de lejos, allá donde se crean las olas, donde duerne el sol, donde la utopía del amor sirve para continuar remando.
Dar esos pasos con el alma desnuda y el corazón contento, por haberlo logrado, volver a los pies desnudos, volver a besar el aire sin miedo, a mirar la luna y las estrellas, mientras podamos seguir alcanzando el horizonte.

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